jueves, 27 de junio de 2013

La Salamandra


MATERIALES:

  • Alkil
  • Yeso
  • Agua
  • Pegamento termofusible
  • Lienzos de distintos tamaños
  • Espátulas
  • Pinceles y brocha
  • Un cuchillo o cutter
  • Lija
  • Espejitos
  • Piedras azules
  • Cristales verdes
  • Pintura acrílica de distintos colores
  • Pintura dorada en pasta

           El segundo proyecto en el que me embarqué consistió en una salamandra. La idea partió de mi novio. Él quería una especie de tríptico. Generalmente es un cuadro compuesto de tres lienzos, que colocados de la manera correcta dejaran ver el dibujo completo. Sin embargo decidimos que quedaría más original si en lugar de tres lienzos usáramos más y de distintos tamaños.

           Una vez escogido el tema el primer paso consistió en diseñar la figura de la salamandra y preparar el dibujo de forma que encajara en los distintos lienzos.
Lo mejor es hacer el dibujo básico en un papel. Luego colocar los lienzos (lo mejor es en el suelo) de la forma en que queramos que quede en la pared y una vez estemos contentos con esto, comenzar a plasmar las líneas básicas del dibujo lienzo por lienzo sin moverlos de la posición elegida, par poder tener una visión global del aspecto que tendrá cuando esté terminado.
Una vez hecho esto copiamos el esquema en una hoja de papel, asegurándonos de que también plasmamos la posición y distancia de los lienzos entre sí y la proporción de la figura que vamos a crear en cada uno de ellos. Esta será nuestra guía definitiva.

           Ahora, una vez tenemos nuestro esquema preparado hay que escoger el material que vamos a utilizar. En lugar de escayola, que tiene una textura muy fina yo prefería algo que una vez seco semejara la textura de arenisca, para darle al cuadro un ligero toque étnico. Visité una tienda de bricolaje y encontré un tipo de yeso granulado que me daría justo los resultados que yo quería.
Los cristales verdes los obtuve rompiendo una botella vacía de vino, las piedras azules de una tienda de decoración y los espejitos de una de las bolas de navidad que mencioné en el artículo anterior.
Mezclé el yeso con agua en las proporciones que ponía en el paquete y lo apliqué a uno de los lienzos para comprobar cómo quedaba una vez seco. Aquí me encontré con dos grandes problemas. El primero que secaba rapidísimo y casi no me daba tiempo para trabajar con la pasta, el segundo que una vez seca, la mezcla se despegaba del lienzo. La solución que encontramos fue añadirle a la mezcla alkil. La pasta entonces tarda más en secar y es más fácil de modelar, además de quedar perfectamente pegada al lienzo una vez seca. Pero encontrar las cantidades idóneas no es nada fácil.
Es muy fácil pensar que la fórmula se compone de yeso, alkil y agua, pero nos olvidamos de otro elemento que se añade a la mezcla y que consiste en aire. La cantidad de aire es inversamente proporcional a las cantidades de los otros materiales. Quiero decir, si yo pongo dos cucharadas de yeso, dos de alkil y cuatro de agua (que es más o menos la guía con la que trabajar, es decir, la misma cantidad de alkil que de yeso y el doble de agua) me entra cierta cantidad de aire en la mezcla, que es lo que hace que ésta seque. Pero si pongo la mitad de cada material, pensando que al hacer una perfecta proporción voy a conseguir los mismos resultados y desperdiciar menos material, no funciona, porque al ser la mezcla más pequeña entra más aire en ella y se seca antes.
Mi consejo es que practiques hasta que estés a gusto con las cantidades y que utilices siempre la misma proporción, ajustando tu rapidez trabajando a los materiales empleados y no al revés.

          Una vez que tuve los lienzos cubiertos con la pasta , volvía a marcar en cada uno las líneas básicas del dibujo de la salamandra, para a continuación rellenarlas con más pasta.
El trabajo es un poco lento porque hay que esperar a que el material seque antes de aplicar la siguiente capa.

Imagen de la salamandra con la primera capa de yeso.

           Después se pegan los espejos, cristales y piedras de la forma escogida. Yo lo hice con pegamento termofusible en pistola. Una vez fijos se recubren con más pasta y se le da la forma que queramos, teniendo cuidado de limpiar bien los cristales, etc. con bastoncillos húmedos. 
Una vez hecho esto se pueden aplicar más capas de yeso para dar más forma y crear los detalles que se crean necesarios.



Imagen de la salamandra completa y con el fondo en rojo.

        También nos divertimos un poco cambiando los lienzos de posición. La salamandra parecía un extraterrestre!



          Después se va aplicando pintura como si fuera un cuadro normal, sólo que además de color contamos con relieve. Yo apliqué pintura dorada en seco con un trapo encima del rojo.
También apliqué pintura color arena en partes del cuerpo de la salamandra. Utilicé pintura muy líquida para dejar ver el material subyacente.


Imagen de la salamandra terminada y con el fondo dorado sobre rojo.

            Por último añadí algunos motivos étnicos en el fondo, incluyendo el contorno de las manos de mi hijo pequeño. Veréis que resulta bastante llamativo y es muy fácil de hacer. Además le da un toque emotivo al cuadro.


Y el resultado final es éste:


     
    !Aviso! Colgarlo en la pared también requiere su truco, lo mejor es colgar el central y tomar medidas de como tendrán que ir colocados los demás a su alrededor.